
El 2 de octubre, inmediatamente después de los exámenes parciales de la primera, nos hemos tomado un día de asueto.
A las 9:30 salíamos rumbo a la ciutat de Girona y tras la parada de rigor para desentumecer los músculos, desembarcamos cerca de la famosa devesa.
Ya en la Catedral nos dividimos en dos grupos y mientras unos visitaban el interior, los otros hicieron un recorrido por el exterior de la mano del Sr. Salvador, para luego cambiar.
Muy interesante el estudio ornitológico que llevamos a cabo con las palomas gironinas. Parecen mucho más valientes que las de Barcelona: algunas se atrevían incluso a comer patatas fritas bajo la suela de los zapatos.
Quizá más que valientes es que estaban hambrientas.
También comprobamos que la apertura rápida de un paraguas, produce efectos devastadores.
Terminada la pastilla cultural, nos dispersamos para la ingesta del yantar (o sea para comer) y tras un rato de agradable tertulia, volvimos al autocar que nos dejó puntualmente en La Farga.
En definitiva, un día espléndido que habría que repetir con más frecuencia.
Al menos una vez por semana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario